Me refiero a la lista. La de email.
Mira.
El tamaño no es el problema.
Lo que sí es un problema es no saber usarla.
No vender nada.
Clientes. Exclientes. Gente que pidió presupuesto y desapareció. Gente que descargó algo tuyo hace ocho meses y nunca más supiste de ella.
Ahí siguen. Esperando.
Y tú les mandas un email cuando te acuerdas. Una newsletter de vez en cuando. Un Black Friday si eso.
Menudo desperdicio.
Bueno.
He escrito un libro sobre esto.
No es enorme. Obviamente. Sería bastante incoherente.

La tienes pequeña y no importa
(La lista de email, quiero decir)
Un sistema sencillo para captar, escribir y vender por email.
Es corto. Va al grano.
Tiene historias, psicología de ventas, cosas que he probado, cosas que he copiado de gente que vende mucho y algunas cosas que he aprendido cagándola.
The usual.
Y te lo regalo.
¡Listo! Revisa tu correo. 🎉
Gratis. Te lo mando al email. Claro.
This is an email marketing book. Qué esperabas.
Repito.
El problema no es que la tengas pequeña.
Puedes tener una lista con 3.000 personas y hacer negocio.
Puedes tener 300.000 y tener un cementerio.
La cuestión es: ¿te leen? ¿Saben quién eres? ¿Les dices algo interesante? ¿Les vendes?
El tamaño no importa.
Lo que importa es lo que haces con ella.
Porque conseguir más gente para no hacer nada con ella es una estrategia rara. Very marketing, though. Más leads. Más followers. Más traffic. More, more, more. ¿Para qué?
Primero usa lo que tienes. Después hacemos crecer la cosa.
LinkedIn también. TikTok. YouTube. Whatever.
Puedes conseguir atención ahí. Perfecto. Úsala.
Pero luego intenta sacar a una parte de esa gente de ahí. Porque mañana Instagram puede decidir que tu maravilloso contenido se lo enseña a 73 personas. Una de ellas eres tú. Otra probablemente tu madre. Great.
Con el email ocurre otra cosa. Una persona te da permiso para volver a hablarle. Hoy. Mañana. Dentro de una semana.
Eso me interesa bastante más. No significa que vaya a comprar. Relax. Significa que puedes seguir la conversación. Y ahí empieza todo.
Ya tienes el email. Wonderful. ¿Y qué coño mandas?
Abres MailerLite. Miras la pantalla. Piensas: ¿Tengo que enseñar algo? ¿Contar una historia? ¿Vender? ¿No vender? ¿Ser divertida? ¿Profesional? ¿Poner un hook? ¿Usar IA? ¿Sonar personal?
Madre mía. Cierras MailerLite. Tomorrow.
Esto pasa mucho. Y muchas veces pensamos que el problema es: "No sé copywriting."
No. No siempre.
A veces el problema es que no tienes claro: qué vendes, a quién, por qué lo quiere, qué le frena, qué ha probado, qué espera conseguir, y por qué debería comprártelo a ti.
Cuando sabes eso... writing gets much easier. No magic.
Ni como Isra Bravo. Ni como Monge Malo. Ni como el copywriter americano de turno. Ni como yo.
De hecho, por favor, no escribas como yo. Enough.
Lo que necesitas es que alguien abra tu email y note que hay una persona detrás.
No: "En nuestra constante búsqueda por aportar valor..." Jesus.
Una persona. Con opiniones. Con criterio. Con una forma de hablar.
Human to human. Eso sí.
Si tienes algo que vender, probablemente puedas sacar algo del libro.
Un curso. Un servicio. Consultoría. Mentoría. Una membresía. Afiliación. Un producto digital. Whatever.
Da igual si tu lista tiene 500 personas o 500.000. El problema y la solución son los mismos.
También si ya tienes una lista y sabes que la estás desaprovechando.
O si todavía no tienes una pero has empezado a pensar: quizá construir todo mi negocio encima de Instagram no sea una idea brillantísima.
Correcto.
Ahora sí. Algunas cosas. No todas. Porque entonces para qué coño te vas a descargar el libro.
That's the system.
Captas gente. Les escribes. Vendes. Repites.
Puedes ponerle nombres más caros. Funnels. Nurturing. Customer journey. Content ecosystem. Whatever makes you happy.
Pero por debajo sigue siendo: personas → emails → ofertas.
Primero haz que funcione. Después hazlo más grande.
Sí. Cuando descargues el libro vas a entrar en mi lista.
No pienso esconderlo en letra tamaño 6.
Te voy a escribir. Bastante. Te contaré cosas que estoy probando. Cosas que funcionan. Cosas que no. Ideas que robo. Marketing. Psicología. Ventas. Experimentos.
Y probablemente alguna historia que aparentemente no tiene nada que ver con nada hasta que sí.
También te voy a vender. Of course. Productos míos. A veces productos de otros. Esto es un negocio. No una ONG.
La idea es que, aunque ese día no compres nada, el email te haya merecido la pena. Ese es el trato.

¿La quieres?
La lista no. El libro.
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Gratis. Sin tarjeta. Sin webinar. Sin que tengas que fingir que tienes una plaza "exclusiva".
You give me your email. I give you the book. Fair.
Este libro se termina.
Los emails no.